Es imposible desarrollar la industria en la Argentina en las condiciones del siglo XXI sobre la base de la estrategia de sustitución de importaciones.
Se ha desatado en el mundo avanzado una nueva revolución industrial, con eje en EE.UU. y Alemania, que fija nuevos estándares, cualitativamente superiores, de productividad y competitividad.
Este cambio tecnológico no tiene una naturaleza puramente cuantitativa en lo que se refiere al aumento de la productividad, sino que es un momento disruptivo, de carácter sistémico, que modifica las condiciones de acumulación global.
(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)