Las políticas de comunicación en la Argentina no se han caracterizado por su explicitación. Tomando como ejemplo la radiodifusión, en más de ocho décadas de historia sólo se cuentan cuatro leyes aprobadas para su regulación, de las cuales una sola fue resultado de sanción democrática, datos que muestran que la deliberación pública no ha sido la norma para el enmarcamiento de las actividades vinculadas a las industrias culturales. Pero la pobreza de marco legislativo no debe ser asociada a la inexistencia de marco normativo; de hecho el sector ha sido regulado por un conjunto heterogéneo de normas emanadas del Poder Ejecutivo Nacional (decretos, resoluciones, disposiciones y circulares administrativas, etcétera). De lo que se ha tratado no es precisamente de la ausencia del Estado, sino de la ausencia de debate público sobre estas cuestiones, que han sido resueltas por decisiones del gobierno de turno, la mayoría de las veces bajo la influencia, presión o incluso en connivencia con los intereses de los grupos empresarios con mayor presencia en el sector.
(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)