La política exterior del periodo que media entre el inicio las sesiones parlamentarias y la Asamblea General de Naciones Unidas, estuvo marcada por profundizaciones, continuidades, y cambios. En el plano de la política económica internacional se profundizó la diversificación de destinos de nuestras exportaciones, -las principales áreas de comercialización: MERCOSUR, el Sudeste Asiático, el Nafta y la Unión Europea, rondan entre una 14 y un 19%-, nuestras importaciones están menos equilibradas, con una preeminencia del MERCOSUR en casi un 40%. Estos datos confirman la construcción de una variable importante para sostener una política exterior autonomista.