La proyección es actualmente una noción muy corriente, digamos casi banalizada. Sus acepciones se han multiplicado hasta volver su definición problemática. ¿Podemos entonces visualizarla como un concepto? Nuestro objetivo apuntará a estimular una reflexión sobre sus fundamentos y sus significados. Sin embargo, no dejamos de lado plantear la cuestión de un eventual desmembramiento. Apareció muy temprano en 1895 en la obra de Freud, en un momento en el cual se comprometió intensamente en el conjunto del campo psicopatológico, persuadido de vincularla con e! conflicto psíquico y más particularmente la defensa en relación a las representaciones relativas a la vida sexual, etiología de toda afección psíquica. Pero, destaquémoslo, él impulsó toda la idea de solución de continuidad entre la vida psíquica normal y la psicopatologia, lo que lo diferenció radicalmente de sus contemporáneos. Para él, la proyección no es en sí misma patológica: ella consiste en el “mal uso de un mecanismo corriente”.