Un historiador, Carlos María Birocco, y un toxicólogo, Luis Cacciatore, se proponen en esta obra un objetivo muy complejo: combinar las experticias específicas de dos disciplinas muy diferentes, la historia y las ciencias del ambiente, en un trabajo que propone un novedoso análisis del desarrollo científico en la provincia de Buenos Aires a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX. Los autores identifican el período 1850-1880 como un momento crucial en el “despegue tecnológico” de la provincia y el punto de partida de muchas de las innovaciones productivas que sustentan la expansión agropecuaria y el proceso de crecimiento económicodemográfico de fines de siglo. La obra aborda este proceso a partir de tres grandes áreas, representativas del avance científico-tecnológico ligado al desarrollo económico de la provincia: el crecimiento de la actividad saladeril y los sucesivos intentos de regulación y control de la industria, la consolidación de la mensuración de tierras y los relevamientos topográficos, y los adelantos en la exploración hidrológica y el uso del agua.
(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)