Desde el libro favorito que uno elige hasta el uso que le da a sus redes sociales. La lectoescritura no sólo se encuentra en las prácticas sociales cotidianas, sino que también se construye en consonancia con las trayectorias individuales. La concepción dicotómica que plantea la escuela sarmientina sobre la lectura y escritura, no sólo produce distintos efectos de sentido en contraposición con la homogeneidad que plantea; sino que se encuentra en disputa con los saberes y habilidades de la nueva era tecnológica y la cultura convergente global. Estos nuevos modos de producción y reconocimiento promueven un nuevo modo de pensar a las instituciones educativas.