La protección de un cargo público se vuelve estratégica cuando de ella depende la continuidad del sistema de gobierno como tal. Por lo que, si alguno de los funcionarios que lo ocupan sufriera algún tipo de atentado, esto bastaría para generar caos de todo tipo, social; político; económico; institucional; desconcierto y desconfianza generalizada; tanto más importante, cuanto más alto sea el nivel que ocupe en la escala de gobierno.
Evitar que esto suceda, es la misión de hombres y mujeres que se entrenan y preparan de manera exigente para cumplir funciones como custodia de funcionarios. No obstante, en alguna oportunidad, circunstancias internas, o externas que a veces escapan a su dominio, pueden llevarlos a cometer fallas, que pongan en riesgo en mayor o menor medida, la vida del protegido.
Encontrar que tipo de causas son las que pueden afectar la protección, desde la visión que tienen los protagonistas del cuidado diario de un protegido, es la intención de este trabajo, enfocándolo desde una perspectiva que abarque a la inteligencia y contrainteligencia como herramientas imprescindibles para el desenvolvimiento de estrategias de protección eficaz, sin dejar de lado el ámbito de la seguridad, ya que esta es el pilar que sustenta el sistema de custodia de funcionarios.