La necesidad de enfrentar al paciente como un ser bio-psico-social planteó para la Odontología un doble desafío, construir nuevos modelos, no solo en la práctica profesional sino también la formación de recursos humanos; comienza así la preocupación por formar odontólogos con “sensibilidad social” a través de la confrontación con la realidad, es así que la pérdida de la salud, es decir la enfermedad, en nuestro caso la enfermedad bucal, existe pero no sola y aislada, sino en el marco de una sociedad que tiene demandas, creencias y valores que nos pueden llevar al éxito o al fracaso de nuestro trabajo. El objetivo general del presente trabajo es promover la integración del conocimiento en forma estructural, orgánica y con una dimensión social; cuyos objetivos específicos son promover estilos de vida saludables; desarrollar un modelo de trabajo que articule promoción y prevención; Evaluar conductas orientadas hacia un compromiso social del futuro egresado de la FOLP. La metodología utilizada fue descriptiva y participativa, cuya modalidad se basa en los servicios a la comunidad. La experiencia se realizó durante 24 meses. El universo sobre el que se trabajó fueron pacientes del Centro de Atención Primaria N° 34, de la zona rural de Colonia Urquiza y de una comunidad Toba. El programa incluyó examen bucodental, revelado de placa, enseñanza de cepillado y reforzamiento de conductas a través de la motivación. Se procedió a la recolección de datos, análisis de los mismos, utilizando como indicador la reconversión epidemiológica, comparando índices inicial y final de enfermedades prevalentes. Como conclusión podemos afirmar que el programa educativo utilizado produce impacto en la población cubierta, actuando como factor relevante en la prevención de la salud bucal.