Por tradición, la carne vacuna ocupa el primer lugar en la rutina culinaria diaria de los argentinos, sin embargo, la carne porcina, por sus cualidades nutricionales, demuestra ser una buena alternativa de reemplazo. Si bien existen estudios que valoran el aporte nutricional de la carne porcina, en Argentina su consumo es bajo debido principalmente a factores desfavorables tales como la escasez de lugares de expendio, la falta de hábito de consumo, el desconocimiento en su forma de preparación y, ocasionalmente, un precio que supera al de la carne vacuna. Desde el punto de vista alimenticio, es importante la apreciación que realizan los consumidores alrededor de la carne de cerdo fresca. Detectar cómo se aproximan los consumidores hacia este producto, contribuiría con elementos de juicio para el diseño de nuevas estrategias que promuevan su consumo. En este sentido, el objetivo del presente trabajo fue rescatar las apreciaciones que realizan los consumidores sobre las particularidades que estructuran el consumo de carne de cerdo fresca en la localidad de La Plata.