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El presente trabajo analiza el efecto que ejercen las anisotropías pre-existentes en la configuración estructural de una región, tomando como caso de estudio al Macizo de Sañicó, una unidad morfoestructural particular del antepaís fragmentado patagónico. Esta región constituye una locación ideal para el análisis integral de las estructuras desarrolladas a lo largo de historia geológica debido a que se conforma por bloques de basamento elevados parcialmente cubiertos por una delgada cubierta sedimentaria. Dadas las complejidades que presenta el abordaje de configuraciones estructurales de características tan diferentes como son la presencia de anisotropías generadas bajo diferentes condiciones de la deformación y el desarrollo de estructuras en ese medio anisótropo, se realizaron análisis a diferentes escalas temporales y espaciales en pos de concebir un modelo estructural integrado. Esto involucró estudios morfoestructurales, litológicos con énfasis en las características geomecánicas de las rocas, geométricos y cinemáticos. Los resultados del análisis morfoestructural definen al Macizo de Sañicó como un bloque cortical elevado que limita cuencas neógenas al oeste, al este y hacia el interior del mismo. Presenta configuraciones fisiográficas y estructurales diferenciadas en tres dominios: uno occidental que muestra las mayores elevaciones, estructuras de un amplio rango de orientaciones y configura hacia el oeste a la cuenca de Collón Cura; uno central que exhibe deformaciones localizadas con orientaciones NNO y define el límite occidental de la cuenca de Piedra del Águila; y un dominio oriental con estructuras NE y elevaciones reducidas que limitan las cuencas de Piedra del Águila al oeste y de Picún Lufú al este. La configuración pre-andina comprende anisotropías de diferentes características. El basamento paleozoico exhibe fábricas discretas conformadas por zonas de cizalla dúctil y por contactos litológicos y, fábricas penetrativas con foliaciones de metamorfismo regional y plegamientos asociados. Estas fábricas constituyen anisotropías verticales con altos contrastes de resistencia en el primer caso y bajo en el segundo. Las heterogeneidades vinculadas a la evolución mesozoica corresponden anisotropías verticales conformadas por fallas normales que controlan la inversión tectónica positiva durante la deformación andina, y anisotropías planares de disposición horizontal, dadas por las variaciones mecánicas de la estratigrafía, que condicionan la generación de las anisotropías verticales. Se define una configuración estructural heterogénea para la deformación andina, con dos eventos de deformación regional bien diferenciados. El primero corresponde a un régimen de contracción para el Cretácico tardío que exhibe una orientación máxima de acortamiento NE, el segundo comprende un evento mixto contraccional y transcurrente para el Mioceno medio- Plioceno con dirección de máximo acortamiento OSO que da lugar a una partición de la deformación. En ambos episodios se identificó la inversión tectónica positiva de las fallas extensionales de mayor jerarquía, las cuales se resuelven de acuerdo con las características mecánicas del relleno y la presencia de estructuras que se desarrollan reactivando las fábricas de basamento. Las evidencias presentadas en este trabajo indican que la estructuración heterogénea en este sector del antepaís fragmentado es producto de un comportamiento friccional controlado por tres tipos de anisotropías principales: fábricas discretas del basamento, fallas pre-existentes y variaciones mecánicas del relleno extensional mesozoico. Estos resultados determinan una partición de la deformación controlada por las anisotropías registradas, pudiendo establecer, lejos de las condiciones ideales comúnmente tomadas como condiciones auxiliares, un tipo de deformación tridimensional heterogénea.