Es la segunda parte de una propuesta que tiene la convicción de que educar en derechos humanos es también una forma de aportar al cambio de actitudes y a la inclusión de lo diverso. La continuidad es el capital fundamental de nuestro hacer, que posibilita una construcción colectiva con personas ciegas de variada edad y docentes como proceso de integración.
Los talleres de arquitectura, distintas ramas del arte, eutonía, fotografía y la comunicación, junto al psicoanálisis, la abogacía y las ciencias económicas, nutren nuestra práctica intergeneracional y son eje de un trabajo que no toma a la integración como tema sino que integra en sí mismo.
Proponemos trabajar con los libros y planos hápticos que facilitan la orientación en el espacio de las personas ciegas.
Trabajar la comunicación con el material de la página web y los avances tecnológicos.
En síntesis, una propuesta integral de prácticas, vertebrada en la comunicación, desde la experiencia en talleres, la fotografía relatada, los libros y planos hápticos, la narración oral, el libro, el audio-libro, la página web y los avances tecnológicos.