Posiblemente, ninguno de los nuevos métodos o técnicas descubiertas en los últimos años hayan aportado tantos conocimientos en el campo científico como el empleo de los isótopos radiactivos. Con toda razón se ha dicho que estos constituyen hoy un nuevo "instrumento" de investigación científica llamado a adquirir un uso tan universal como el microscopio. Gracias a ellos ha sido posible realizar, en un corto período, innumerables descubrimientos en las más diversas ramas de la ciencia. Desde el punto de vista de la biología -animal y vegetal- y la medicina, ellos pueden ser empleados en todos los aspectos de la investigación clínica o experimental, del diagnóstico ) tratamiento, ya que prácticamente todas las substancias pueden ser “marcadas” con estos elementos y sus transformaciones qiuímicas posteriores, así como las fisiológicas, ser seguidas a través del intrincado proceso que significa el metabolismo. Un índice de la importancia de los radioisótopos está dado por el hecho de que más de 10.000 artículos han sido publicados en los diez últimos años relacionados con este tema, en todos los campos científicos; y que mil doscientos investigadores, procedentes de 61 países, se reunieron en la Sorbona, en París, durante la segunda decena del pasado mes de septiembre, para presentar y considerar 230 trabajos, en ocasión de la Conferencia Internacional sobre Radioisótopos organizada por la Unesco.
Antes de entrar directamente al problema de las aplicaciones de los radioisótopos haremos una breve reseña de algunos conceptos básicos fundamentales.