El objetivo del documental fue dar cuenta sobre las posibilidades de construcción del relato audiovisual desde el montaje. Tomando como eje central la historia de “La Republica de los niños”, indague en las posibilidades cinematográficas para contar una historia. Dentro de esta estructura, el montaje es la etapa final y quizá la más importante, porque es ahí donde el relato cobra sentido, a través de la unión de sus partes, de una forma coherente y ordenada. En todo proyecto audiovisual, la función del realizador es fundamental: es encargado de tomar las decisiones para lograr un relato coherente y contar una historia. En el montaje se articulan dos operaciones, una parte técnica: que tiene que ver con el proceso de seleccionar tomas, imágenes, escenas, (utilizar todas las herramientas disponibles para crear el proyecto), y una artística, donde se pone en juego la parte creativa. Ambas instancias son necesarias, y se articulan en todo momento. El tipo de montaje que me interesa desarrollar, es el transparente, concepto impulsado por Griffth “buscaba que el público no se diera cuenta de que la película está montada, dando una sensación de continuidad cercana a la realidad”. Un montaje sin interrupciones, en donde éste pasara desapercibido, a los efectos de que el foco estuviera puesto en reconstruir la historia de un lugar de manera fluida, y cuya atención estuviera puesta exclusivamente en el relato. Se trató de encontrar las mejores articulaciones no solo para que el montaje fuera transparente, sino para mantener al espectador atrapado en la historia. Para lograrlo, la figura del realizador es fundamental ya que será el encargado de tomar todas las decisiones necesarias para darle forma a un proyecto audiovisual.