El bicarbonato (HCO3-) es el producto de desecho de la respiración mitocondrial. Las proteínas transportadoras de HCO3- (TB) facilitan el movimiento del HCO3- para acelerar el descarte de CO2, controlar el pH celular y de todo el cuerpo, y regular el movimiento de fluidos y la secreción ácido-base. Trece productos génicos facilitan el transporte de HCO3- en el sistema cardiovascular, y su papel fisiológico y patofisiológico es discutido en el presente artículo. La importancia de los TB en la función cardíaca la explica el alto nivel de actividad metabólica del corazón y la sensibilidad de la actividad eléctrica a cambios del pH. El transporte de HCO3- es responsable de al menos el 50% de la regulación del pH en el corazón. La actividad contráctil del corazón produce una carga ácida, principalmente en forma de CO2. La contracción continua requiere de la eliminación de ácido y CO2. Durante procesos isquémicos, el pH cardíaco puede descender a valores muy bajos (aproximadamente 6,2), resultantes de la falla en la eliminación de ácidos originados por el metabolismo y la actividad anaeróbica. El pH ácido impacta directamente en la función cardíaca a través de: 1) cierre de las uniones tipo gap que conectan las células cardíacas para permitir la contracción conjunta; 2) alteración de la apertura de canales iónicos, los cuales establecen el potencial de membrana y señalizan la contracción. Por lo tanto, el control del pH intracelular y de la homeostasis del HCO3- mediada por los TB en células cardíacas es de fundamental importancia.