En este trabajo intentaremos mostrar que la profunda reestructuración que tuvo lugar en 1976 en Argentina no constituye un cambio de lógica para el desarrollo, sino una profundización de las tendencias inmanentes al modo de producción capitalista (mayor internacionalización, depuración de capitales, centralización, etcétera). El trabajo articula (o por lo menos es nuestra intención hacerlo) dos dimensiones: una centrada en el problema teórico y otra ligada a la historia de la industria en la que priman las referencias a la rama automotriz. Ésta fue considerada una industria emblemática de la ISI “compleja” y, aunque reestructurada de un modo radical, pervivió hasta la actualidad.