Me propongo realizar en este artículo un análisis del uso de la fotografía oficial en Argentina (y de los intentos por combatirla) en dos períodos históricos particulares y antagónicos entre si: el primer gobierno peronista y la última dictadura militar. Trabajaremos a partir de la reconstrucción de tres momentos clave: en el primer caso analizaremos el uso que se hizo de la fotografía a través de la Subsecretaría de Informaciones de la Presidencia de la Nación y como a partir de golpe de estado de 1955 se intentó destruir esta política de imágenes y la relación de identidad creada a través del ellas. En el segundo caso nos proponemos analizar la política de construcción de imagen de si misma que llevó a cabo la última dictadura militar a través de la connivencia con los principales diarios y revistas de circulación nacional. Por último, veremos la respuesta que a esa política visual le opuso un grupo de reporteros gráficos utilizando la fotografía como arma de contrapoder y denuncia.