En la historia del espacio y de la comunicación dentro (y fuera) de las fábricas en Argentina, pueden distinguirse varias etapas. La primera más primitiva, reúne a los trabajadores en un planta única, es la época de las Sociedades de Resistencia anarquistas y las escuelas para adultos. Más tarde se los va segregando por pisos y por último con la mecanización aparecen las secciones separadas. Cada vez se reconoce más la importancia del espacio y su forma específica en relación con los problemas sociales y políticos. La reunión de los obreros en las fábricas, incluso dentro del surgimiento del taylorismo, o aún del fordismo los cuales se supone tendían a destruir la capacidad pensante del obrero como tal, produce al mismo tiempo un efecto deespejo. Se “ven” los problemas de los demás y se reconocen así los propios. La injusticia, elabuso del prójimo, resultan evidentes, sobre todo cuando se trata de menores o mujeres. Por otra parte es indudable que dentro de la fábrica es donde es más fácil encontrarse para la organización, la distribución de propaganda, etc. Al mismo tiempo, con el fordismo, las cintas transportadores eliminaron, según Coriat, los tiempos muertos del taller y los convirtieron en tiempo productivo, pero le quitaron simultáneamente al obrero sus tiempos de desplazamiento, tiempos por los que “respiraba”. Aquí aparecen insensiblemente las dos categorías fundamentales: Tiempo y espacio.