El turismo se encuentra presente en la agenda de los Organismos de Cooperación Internacional para el Desarrollo como una herramienta para reducir la pobreza en los países del Tercer Mundo, especialmente en el ámbito rural. Sin embargo, diversos estudios etnográficos demuestran que los beneficios recibidos por las comunidades rurales son escasos, con ingresos y empleos precarios e inestables y recibiendo el impacto ambiental, mientras que grandes inversores e intermediarios acumulan las mayores ganancias.
Creemos que una perspectiva crítica sobre el desarrollo turístico en ámbitos rurales es pertinente a la hora de analizar el Delta Inferior del Río Paraná. Dicha región conoció un período de esplendor gracias a la producción frutícola hasta mediados del siglo XX, y luego entró en decadencia. Con el nuevo milenio, pareció encontrar un reverdecer de la mano del turismo, sobre todo en la primera sección de islas, la más cercana al área metropolitana de Buenos Aires, correspondiente al partido de Tigre.
Sin embargo, el nuevo ciclo exhibe diversos conflictos: por la propiedad y usos del territorio, por la sostenibilidad económica y el alcance social del desarrollo, o por la sustentabilidad ambiental del modelo y han surgido organismos locales que exigen al Estado tareas de control y promoción de alternativas de desarrollo.
El propósito de esta ponencia es describir las diferentes modalidades turísticas que se despliegan en el Delta de Tigre, tales como el turismo de segunda residencia, los mega-emprendimientos inmobiliarios, y el mini-turismo o turismo de fin de semana, analizando la restructuración territorial, los desplazamiento poblacionales y las posibilidades y límites económico-laborales que se producen a partir de la convergencia de dichos modelos.