Ante la creciente especialización disciplinar y la consecuente institucionalización del proyecto arquitectónico, la potencia de una arquitectura intensiva se propone como ampliación de las capacidades del proyecto y sus procesos, mediante su apertura sin pérdida de especificidad. Pero ¿Qué implica hablar de potencia? ¿A qué nos referimos cuando asociamos la condición intensiva a la arquitectura? ¿Cómo afecta lo intensivo a la preocupación disciplinar por la autonomía? ¿Cómo opera lo intensivo en los espacios definidos estratégica y tácticamente?