El problema que traemos a colación es de vital importancia, según creemos, para una reflexión abocada a realizar una correcta «filosofía de la historia». ¿Qué es el sujeto humano? ¿Cómo se configura? ¿Cuáles son sus características? ¿Cuál es su relación con los otros sujetos? ¿En qué medida las instituciones que produce en su historia lo afectan? Estas preguntas apuntan hacia la temática de la construcción de la identidad propia y la social; constituyen, como se verá, el basamento y punto de partida para toda «filosofía de la historia».