La formación docente requiere de variadas perspectivas teóricas y el análisis de las múltiples dimensiones de la realidad educativa, tales como: el dominio de los contenidos propios y relevantes de la especialidad profesional, la consideración y el conocimiento de las complejas dimensiones de la persona, el reconocimiento de lo contextual y su incidencia en la generación de esas representaciones y la asunción de actitudes de compromiso.
La interacción entre teoría y práctica implica que la realidad educativa pueda ser explicada a la luz de marcos conceptuales y que la práctica sea la fuente de los mismos. La práctica se constituye así, en el eje vertebrador de la formación docente de grado, concebida ésta como praxis, en un proceso de interacción constante entre la reflexión y la acción.
Las prácticas docentes, pertenecientes al campo de las prácticas sociales, están determinadas, por condiciones socioculturales, políticas y económicas, e inmersas en instancias institucionales, en momentos históricos determinados, esto implica, que el proceso de enseñanza, presenta un alto grado de complejidad por ser la síntesis de múltiples determinaciones, por ende, el propósito fundamental del trabajo que se realiza en las Cátedras “Observación y Prácticas de la Enseñanza 1 y 2” será abordado de forma tal, que le propicien al alumno practicante, herramientas y elementos, para poder desempeñarse “in situ”, vivenciando, experimentando y llevando a cabo las prácticas pedagógicas, en los Establecimientos Educativos que le sean asignados.