El sustantivo persuasión (pístis) y su plural son introducidos por Aristóteles para delinear un instrumento teórico fundamental por lo que respecta a su metodología retórica. El término persuasión es un tecnicismo que está detalladamente definido en Retórica sin dejar de conducirnos a dificultades interpretativas. Un primer aspecto que delimita ‘persuasión’ es la clasificación entre persuasiones propias del arte y ajenas al arte consignada en el capítulo 2 del libro I de (cfr. Retórica I 2 1355b35-6). Las últimas (písteis átechnoi) preexisten al arte, ya que no son obtenidas por nosotros; son testigos, confesiones bajo torturas y documentos (cfr. ib. I 2 1355b36-7); a éstas, luego, se les agregan las leyes y los juramentos (cfr. ib. I 15 1375ª24-5). Las propias del arte (písteis éntechnoi) son las que se construyen siguiendo un método (cfr. ib. I 2 1355b38-9). Aristóteles subdivide las propias en tres especies (cfr. ib. I 2 1356a1-2). En ese momento, se nombra el elemento constituyente de cada una. Tres puntos parecen ser los determinantes en cada una de las persuasiones: el carácter del hablante, el predisponer al oyente y el discurso mismo a través del demostrar o del demostrar aparente (cfr. ib. I 2 1356ª2-4). La primera subdivisión de las persuasiones propias del arte, la persuasión por el carácter (pístis diá tou ethous) es el presente objeto de nuestro interés.