La muerte embrionaria (ME) genera grandes pérdidas económicas en la producción animal, por lo tanto, es relevante profundizar el conocimiento de este evento reproductivo en mamíferos de interés para las ciencias veterinarias. El roedor Lagostomus maximus (vizcacha de llanura) es un excelente modelo de muerte embrionaria, ya que tiene una tasa de ME que supera ampliamente a la de los mamíferos estudiados hasta el momento. En la vizcacha de llanura, la muerte de los embriones en los sitios de implantación (SI) no es aleatoria, sino que siempre ocurre en aquellos con localización craneal y medio, siendo la tasa de muerte embrionaria del 80%. Este tipo de muerte sectorizada y masiva es parte de la biología reproductiva de la especie, lo que implica que este sea un modelo ideal para el estudio del problema mencionado. Inicialmente se informó que el origen de la ME registrada en esta especie no se relacionaba con variaciones morfológicas en los cuernos uterinos o debido a la presencia de agentes etiológicos animados (microorganismos, entre ellos, bacterias y hongos). Sin embargo, mediante diferentes análisis en los cuernos uterinos de hembras no gestantes se determinó la existencia de variaciones morfológicas. Mas aun, estudios posteriores realizados sobre los SI de hembras con gestaciones temprana e intermedia permitieron establecer una relación con las variaciones en los cuernos uterinos de las hembras no gestantes. Desde los estudios iniciales en la década de los 70´ no se realizaron trabajos que intenten relacionar el origen de la ME en la vizcacha con la presencia de microorganismos.Desde hace algunos años, el útero de los mamíferos dejó de pensarse como ambiente estéril, ya que tiene una microbiota (arqueas, bacterias, protistas y hongos) asociada. Aunque la microbiota endometrial es similar entre diferentes especies, no es estable, ya que varía durante el ciclo estral/menstrual y la gestación. La microbiota endometrial mantiene el estado saludable del útero y favorece el desarrollo embrionario/fetal, entre otras funciones. Se sabe que los desbalances en la presencia, diversidad y abundancia de los microorganismos influyen en la fertilidad, por ejemplo, en las especies ganaderas. En algunas de estas especies, que presentaban alteraciones gestacionales, se determinó la microbiota, pero al desconocerse cuál era la microbiota normal ser perdió la posibilidad de comparación. Por lo tanto, identificar la microbiota uterina en condición de salud es imperativo para comprender las posibles complicaciones de la preñez. Mediante técnicas histológicas y microbiológicas se testearán diferentes hipótesis. A partir de los resultados que se obtengan por este trabajo de investigación preliminar se pretende conocer otros potenciales orígenes de la muerte embrionaria en la especie. Por otro lado, relacionar el rol de las bacterias y los hongos como componentes de la microbiota uterina en la muerte embrionaria y el desarrollo normal de los sitios de implantación.