Las transformaciones derivadas de los usos de la tierra provocan la pérdida de capacidad de provisión de bienes y servicios ecosistémicos. La actividad minera es uno de los usos que mayores impactos produce dado que genera grandes cambios en el relieve. Para reducir los impactos de esta actividad se han considerado diversas estrategias de acción que buscan recuperar características importantes en los sistemas intervenidos. En este sentido, la restauración ecológica pasiva - basada en la supresión del disturbio- ha sido evaluada en el noreste de la provincia de Buenos Aires, donde una práctica minera extendida es la extracción de material calcáreo en cordones de conchilla que hospedan pastizales y bosques de tala y coronillo. Se identificó que esta estrategia no ha sido suficiente en el corto plazo. Se propone evaluar los efectos de un mayor tiempo post-disturbio, así como también, la intensidad de pastoreo, dado que el uso ganadero es común en esta zona. Se relevará la estructura y la composición de la vegetación herbácea en un sistema de referencia y canteras. Se espera aportar al estado de conocimiento, en pos de contribuir al desarrollo de un manejo orientado a la conservación de sistemas capaces de proveer bienes y servicios ecosistémicos.