Para poder comprender cómo se ha arribado a la actual problemática de deterioro del litoral, es necesario indagar el proceso de organización territoriial de dicho espacio, a fin de comprender las transfomaciónes que ha sufrido a lo largo del tiempo, como resultado de una permanente búsqueda de la reproducción de la estructura espacial que asegure la explicación de la configuración territorial, es decir, la disposición de objetos naturales y sociales en un momento dado, y que es expresión de la organización social subyacente.
Así, “la organización espacial es resultado de un proceso de construcción social a partir de relaciones de poder entre sectores y con intereses particulares” (Cóccaro y Agüero, 1999).
Y para comprender las profundas transformaciones del territorio, como resultado dialéctico de producto y productor de la sociedad, no se puede soslayar sus vinculaciones a la geografía histórica de la acumulación del capital. . Este territorio, que el proceso de acumulación crea, expresa una forma de “ser” y de “hacer”. Es un objeto de trabajo y un medio de producción. Es, en una última instancia, una mercancía, y por lo tanto se le atribuyen valores de uso y de cambio