Dentro de los actuales problemas ambientales producidos por la actividad del hombre, los originados por efluentes de la industria (en particular de aquellas que emplean procesos químicos), son sin duda uno de los más graves. Las soluciones a estos problemas requieren de estudios Interdisciplinarios de neto carácter básico, que permitan identificar los orígenes y características de aquellos procesos que conducen al progresivo deterioro del ambiente.
Existen diferentes métodos para lograr purificar estos efluentes, entre los que se pueden mencionar: separación de los contaminantes y retención de los mismos para su posterior destrucción; Fotodegradacion catalizada in-situ de los contaminantes combinada con la permeación en vacío; desarrollo de nuevos procesos que eviten la formación de productos dañinos para el ambiente; etc.
Para separar compuestos de una mezcla gaseosa o líquida se utiliza un fenómeno fisicoquímico conocido como adsorción o de manera más general sorción. Esta consiste en un aumento en la concentración de una determinada especie sobre una interfase (gas - sólido; gas - líquido; líquido - líquido; líquido - sólido; etc.).
El adsorbente más antiguo que se conoce es, sin lugar a duda, el carbón activo que ha sido y es utilizado desde la antigüedad como el decolorante de soluciones por excelencia. El progreso tecnológico hizo que poco a poco se desarrollaran otros materiales que han ido reemplazando al carbón, sin embargo; recientemente se ha "redescubierto" al carbón como material con múltiples aplicaciones. Una ventaja del carbón es que se lo puede obtener no solamente de yacimientos naturales sino también como deshecho de otras industrias, luego de ser sometidos a un proceso de carbonización, que permite obtener materiales adsorbentes con propiedades bastante controladas. En este sentido se pueden mencionar como fuentes, entre otras, restos de productos naturales (carozos de aceitunas, cáscara de nuez, residuos de manzanas empleadas en la producción de sidra, plásticos y polímeros en general, etc.).
A partir de las apreciaciones anteriores, se hace día a día mas necesario poder realizar una adecuada caracterización de los materiales adsorbentes, en particular de carbones activos como pre requisito fundamental a su aplicación en los procesos mencionados. La caracterización de carbones activos es un tema muy amplio y existen varios métodos para ello, así por ejemplo, el método volumétrico de adsorción de gases utilizado en el desarrollo del presente trabajo se constituye en una herramienta sumamente útil en el estudio de superficies. Su bajo costo y su confiabilidad en cuanto a resultados, lo hace apto para la descripción y exploración de las superficies.