Plantearemos el concepto de zona de densidad como eje de lectura de las novelas El laberinto griego (1991) de Manuel Vázquez Montalbán, y La bestia de las diagonales (1999) de Néstor Ponce. Dicho concepto podría pensarse como una suerte de fuerza centrípeta que atrae elementos ficcionales y del mundo referencial hacia un puntual momento narrativo; es la confluencia de elementos de diverso nivel, estructural, procedimental, temático, en una zona densa de sentidos donde todo lo anterior se sobrescribe y resignifica.
Ambas novelas, policiales, focalizan en la urbe tradiciones genéricas, arquitectónicas, políticas, que vienen a encontrarse en zonas densas de sentido que se despliegan a la mirada.
Tal es el caso de la idea de laberinto que está presente en ambas ciudades, Barcelona y La Plata como consecuencia los desarrollos arquitectónicos urbanos que son muestras de proyectos políticos más amplios.