La higiene y sanidad de los alimentos cárneos han preocupado al hombre desde hace tiempo; las exigencias de la vida moderna con los avances registrados en las ciencias y en las técnicas han conducido a mejoras en la obtención y disponibilidad de alimentos aptos para ser consumidos y como una consecuencia del progreso registrado se ha hecho notar la importancia que tiene el aspecto mícrobiológico.