La primera mención que Hume realiza respecto al tópico de la distinción entre las ideas de la memoria y las ideas de la imaginación, esto es, entre recuerdos y fantasías, se da en la sección III, de la parte primera del libro I del Tratado de la Naturaleza Humana)en el marco más general de su teoría de las ideas. Tal distinción entre memoria e imaginación se volverá central, por ejemplo, en la explicación del modo en que los seres humanos realizamos inferencias causales, formamos creencias o concebimos la propia identidad. Sin embargo, los problemas relativos a esta diferenciación comienzan desde la misma presentación. Por empezar, Hume no deja claro, en esa sección, si se refiere, efectivamente, a la memoria y la imaginación como facultades o si simplemente plantea que existen estos dos tipos de ideas, sin problematizar en la cuestión de las facultades psicológicas. Pero más allá de esto, interesa a este trabajo plantear ciertos problemas puntuales relativos al papel de la memoria en nuestra organización cognitiva dentro del marco de la filosofía humeana.
(Párrafo extraído del texto a modo de resumen)