La política nacional sobre la gestión del agua en cada país será establecida teniéndose en cuenta su propia realidad, y en consecuencia se implementará de manera diferente respondiendo a diversos elementos políticos, sociales, geográficos y ambientales.
Sin embargo, la gestión sustentable de los recursos hídricos y la preservación del ciclo hidrológico, se encontrará fundada en una serie de principios que poseen un grado de consenso a nivel global, y que en esencia, son una guía integrativa e interpretativa que se consagran a través de instrumentos idóneos para lograr una gestión eficaz de los recursos hídricos de un país.
Con la adopción del modelo de la gestión integrada de los recursos hídricos en varios países de Latinoamérica existen principios comunes como puntos de convergencia en la implementación de las políticas (según estudio de la OCDE, 2012), como la participación social a través de organizaciones de cuenca que intervengan en el proceso de planteamiento de la situación a nivel de la cuenca, discusión, apoyo en la elaboración de estrategias y toma de decisiones por parte de los responsables de establecer las políticas para la gestión del agua.
En el presente trabajo se analizará la inclusión, aplicación y funcionamiento de este principio en la política nacional de aguas en Uruguay, así como las diversas formas y su grado de alcance y desarrollo en la materia.