La sabiduría de los pueblos indígenas campesinos ha permitido conservar y seleccionar una importante cantidad de los recursos vegetales que en la actualidad sirven a la humanidad que desaparecen debido al acelerado proceso de extinción de los ecosistemas naturales, asociado a la erosión de la cultura tradicional de nuestro país. Las comunidades campesinas han sobrevivido haciendo un uso racional de los recursos naturales a su alcance. En la medida en que conozcamos su relación con la naturaleza, estaremos en mejores posibilidades de hacer y proponer un uso racional de los tipos de vegetación de México. El uso de la etnografía, observación participante y participativa como herramientas metodológicas permite establecer la relación que existe entre el medio físico-biótico con los grupos étnicos que lo habitan para determinar las estrategias necesarias para el desarrollo de comunidades y grupos campesinos en los planes de extensión e investigación agrícola.
En los planes de extensión e investigación agrícola es fundamental aportar los elementos culturales que permitan que las propuestas agronómicas tengan éxito y viabilidad en las comunidades, sobre la base de sus estructuras étnicas tradicionales, considerando al sistema sociocultural comunitario integrado por dos campos amplios y naturales: tecnología y cosmovisión.