En un conversatorio sobre prácticas de arte y política en los años '80 varios activistas compartieron las experiencias de sus montajes y acciones callejeras durante la última dictadura cívico-militar argentina. Una vez finalizadas las presentaciones, se les preguntó cómo habían logrado sortear el miedo y la vigilancia militar, dos figuras omnipresentes en los relatos de la época. De las reflexiones que allí surgieron, me llamó la atención una voz que, desde el fondo del auditorio, manifestó “vivíamos exaltados” . Entre el público estaban presentes varios de los integrantes de estos grupos: del TiT (Taller de Investigaciones Teatrales), el TiC (Talleres de Investigaciones Cinematográficas) y el TiM (Taller de Investigaciones Musicales) y del Grupo de Arte Experimental Cucaño. “Vivir exaltados” quedó escrito con inmensas mayúsculas en mi cuaderno de notas aquella noche del conversatorio entre activistas artísticos en dictadura. Probablemente revivir colectivamente esa manera de hacer y de sentir era para ellos más trascendente que su legado artístico. En este trabajo exploraré esta hipótesis, a partir del análisis de testimonios de los integrantes de los colectivos y documentos contemporáneos a las acciones reflexionaré sobre qué aspectos nos permite desplegar y qué otros ocluye acercarnos al derrotero de estos grupos desde el recuerdo “vivíamos exaltados”.