En el presente trabajo, se pone en consideración el modo en el que la clave rítmica dialoga con los postulados de las teorías métricas de la música occidental. Estas teorías conciben a la estructura métrica como una organización jerárquica en la que coexisten diferentes niveles de pulsación isócronos que presentan una alternancia de tiempos fuertes y débiles. Cualquier evento que se aparte de esta condición es considerado como un desajuste, ambigüedad o disonancia métrica (Lerdhal y Jackendof 1983; London 2004; Krebs 1987, 1999). Esto da lugar a ciertas inconsistencias vinculadas con el abordaje de estilos de música en los que la “ambigüedad” métrica es una condición inherente, o bien con las preferencias culturales para ciertos tempi o estructuras métricas o la percepción/performance de estructuras métricas equivalentes, entre otros (Naveda y Leman 2011). Según estas teorías, todo evento que contraría el esquema de acentuación constituye un “desplazamiento métrico”. Desde esta perspectiva, la clave rítmica constituiría entonces un evento de este tipo, lo cual lleva a preguntarse ¿Cómo es posible que la temporalidad de una obra musical, como es el caso de las músicas latinoamericanas, se estructure en base a un desplazamiento o ambigüedad métrica? Si esta ambigüedad se convierte en un patrón organizador ¿por qué pensarla como desvío? Se propone entonces re-jerarquizar el lugar que ocupa la clave rítmica en el marco de la estructura métrica atendiendo al hecho de que se manifiesta en términos de Lino Neira (2002) - como una guía metrorrítmica que organiza la comprensión de la temporalidad musical.