Hasta mediados del siglo XX, la radiofonía tuvo un rol fundamental en la construcción de hegemonía, además de fuente de información y referencia cultural casi excluyente para los sectores populares. Siendo parte fundamental de la política mediática desarrollada por el primer peronismo, sin embargo, no fue objeto de numerosas investigaciones. Aún más, el gobierno militar encabezado por los oficiales del GOU permanece todavía aún menos trabajado en su especificidad, principalmente sobre las relaciones establecidas entre lo político y las distintas dimensiones de la radiodifusión.
En este trabajo nos concentraremos solamente en dos dimensiones generales de la política de medios del gobierno militar surgido en 1943. Buscamos señalar como la preocupación central sobre la radio y el espectáculo se expresaron en: por un lado, la construcción y el armado de entidades estatales encargadas de controlar y censurar primero, y luego, también orientar y fomentar, la actividad radiofónica. Por otro lado, queremos desarrollar la política de acercamientos hacia las estrellas, la confección de una red de relaciones sociales entre militares y artistas del entretenimiento, lo que Beatriz Sarlo definió como “un régimen de innovación cultural donde, por primera vez, se mezclan en público (y no en las garçonnières donde ya se habían conocido) los militares y la gente de la farándula”. Creemos que esta acumulación de capital social fue mucho más allá, y que involucró a distintos agentes dentro del campo del espectáculo pero que tuvo como centro a las estrellas.