En el año 2014 participé como profesora de música en una experiencia de acercamiento a la literatura, la música y la plástica, a través de talleres integrados en el club de barrio “Sacachispa”, ubicado en la periferia de la ciudad de La Plata. Esta Institución albergaba una sede de UDI (Unidades de Desarrollo Infantil del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires) que como tal brinda atención alimentaria y colaboración en el proceso enseñanza-aprendizaje a chicos de 0 a 18 años e incentiva la incorporación a la enseñanza formal, explicitando sus funciones.
Participaron quince niños de un asentamiento ubicado a metros del Club, llamado “Isla de las tortugas”, aludiendo a un pequeño predio rodeado por dos arroyos y habitado por innumerables tortugas acuáticas, donde acababa el asfalto. En nuestro primer acercamiento al lugar nos encontramos con los isleños del barrio de Ringuelet, en su mayoría emigrados de países limítrofes de Argentina. La oferta de los Talleres de Artes integradas no inquietó a los padres, quienes en una primera reunión en las instalaciones del Club, pidieron clases de apoyo escolar para los niños. Así fue que dedicábamos parte del tiempo a la tarea escolar y el resto a poder “jugar con las Artes”, como lo expresaban los propios niños. Según uno de ellos, Fran – “en el taller se puede hacer lo que queremos con las letras, mezclarlas, escribirlas, dibujarlas o cantarlas- y agregaba – “No es como en la Escuela”-. Debido a la escasez de materiales, preparamos instrumentos no convencionales, hechos de material desechable, aportando también nuestros propios instrumentos.
¿Cómo acercarnos a las Artes en este espacio? Casi todos los niños pertenecían a familias o grupos de familias migrantes desde países cercanos. Sus relatos hablaban de parientes que viajaban, abuelas que no conocían porque estaban muy lejos o tías que habían venido de visita. Por otra parte, la ciudad con su urbanización característica, estaba lejos de la realidad cotidiana y sinuosa de su isla. Recurrimos entonces a las coplas de tradición oral, relacionadas con las culturas diaspóricas de Latinoamérica. Así pensamos en “el taller de los viajes” luego de la tarea escolar.