El objetivo de este trabajo parte del análisis del proyecto “Colección de Imágenes” de Gonzalo Pedraza, para reflexionar sobre la forma de relacionarnos con las imágenes y cómo estas son producidas. Además, intentaremos establecer aquellos criterios y dispositivos que nos permitan afirmar que este proyecto es una producción artística que se inserta en el mundo del arte poniendo, a su vez, de manifiesto la supremacía y complejidad de la experiencia artística más allá de la obra de arte en sí.
Aparecen así diversos interrogantes ¿Esta es una experiencia artística y estética? ¿Tiene el estatus de obra de arte? ¿Esto es arte? ¿Cómo se relaciona el espectador con la misma? ¿Qué modelos de estética se manifiestan en estas formas de producciones contemporáneas? En este caso en particular, la obra artística se encuentra en constante transformación por medio de la interrupción de diferentes autores, ya que los visitantes tienen la posibilidad de participar en calidad de co-autores de la obra. De esta forma, el artista logra romper el esquema del museo tradicional, siendo el público quien proporciona las imágenes, decide como montarlas y es responsable de subir su nueva creación a las redes, dando lugar a nuevos modos de percepción y contemplación en donde los medios de comunicación son primordiales para poder llevarlo a cabo.