En el contexto de una cotidianeidad escolar signada por las dificultades de encontrarse “sin escuela” se desarrolló un taller de comunicación comunitaria y fotografía. El objetivo de este trabajo es relatar esa experiencia presentando sucesivamente la escuela, las inquietudes que guiaron la propuesta y su desarrollo. Describimos a lo largo del escrito algunas dificultades suscitadas en el proceso como así también ciertos hallazgos que nos posibilitan repensar lo transitado para forjar a partir de allí, nuevos espacios en la escuela con sus estudiantes y trabajadores.
Este texto, que versa sobre el taller, habla también de la escuela, el barrio y las personas que les habitan. En ese sentido, se incorpora a la trama de relatos que vienen comunicando desde una pluralidad de voces -e imágenes- sobre cómo es la escuela (hoy “itinerante”) del barrio.