Los metales pesados son contaminantes que han ganado relevancia en los últimos años, ya que no son biodegradables y pueden permanecer durante largos períodos en los ecosistemas. Además, estos elementos son tóxicos en concentraciones traza y muchos de ellos son considerados carcinógenos. Para la restauración de sitios contaminados, se han explorado diversas alternativas, siendo la fitorremediación una de las más económicas, ambientalmente amigables y socialmente aceptadas. Esta tecnología se basa en el uso de plantas y microorganismos asociados para la extracción y/o reducción de la toxicidad de los metales pesados.El objetivo de esta investigación fue indagar en la literatura científica sobre las especies nativas de Argentina y su potencial fitorremediador, y estudiar las modificaciones fisiológicas y bioquímicas, así como la capacidad de acumulación de seis especies nativas frente a altas concentraciones de Zn y Cu. De la revisión de aproximadamente 300 trabajos científicos, se identificaron 177 especies nativas potenciales para estudios de fitorremediación, distribuidas en 53 familias. Del total, 123 presentan estudios de bioacumulación y respuestas fisiológicas relacionadas, lo que evidencia el valioso potencial genético que Argentina posee para esta temática y el amplio margen de estudio disponible en el país. Llama la atención que solo el 11% de los trabajos revisados corresponden a autores argentinos.A partir de esta información se seleccionaron seis especies para su estudio: tres herbáceas-arbustivas —Canna indica (achira roja), Tagetes minuta (huacatay), Lippia alba (lipia)— y tres arbóreas —Sesbania punicea (acacia roja), Sesbania virgata (acacia café) y Erythrina crista-galli (seibo). Se evaluó su crecimiento, en biomasa seca, el contenido de pigmentos fotosintéticos, acumulación de prolina, malondialdehído (MDA), proteínas solubles, compuestos fenólicos y acumulación y Zn y Cu en condiciones de estrés por estos elementos (1000 – 2000 y 3000 ppm Zn; y 500 – 1000 y 1500 ppm Cu). Los resultados más prometedores se observaron en Tagetes minuta, que acumuló 8096 ppm de Zn y 2767 ppm de Cu, y Sesbania punicea, con 2511 ppm de Zn y 1205 ppm de Cu. Ambas especies mostraron modificaciones fisiológicas leves normales para situaciones de estrés, pero no excesivas, como aumento de MDA, prolina y compuestos fenólicos, así como una disminución de proteínas solubles y pigmentos fotosintéticos, sugiriendo cierto grado de tolerancia a estos metales.Estos resultados indican que ambas especies poseen características fisiológicas y bioquímicas que les confieren tolerancia al exceso de Zn y Cu, lo que sugiere su potencial para ser utilizadas en programas de fitorremediación. La riqueza genética de Argentina y la cantidad de especies nativas sin explorar brindan una oportunidad única para ampliar las investigaciones en este campo y contribuir al desarrollo de estrategias sostenibles de recuperación ambiental.