Marzo 2020. En medio de un ambiente de desconcierto por el nuevo virus Sars Covid-19 que estaba avanzando a pasos agigantados en Europa y América del Norte, en Argentina (que aún se mantenía con pocos casos), se dictaminó el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio, con la consecuente interrupción de las clases presenciales el 16 de marzo en la Universidad Nacional de La Plata. Al principio, la rediagramación de clases y la búsqueda de nuevos mecanismos para hacerle frente a esta situación sanitaria sin precedentes fue recibida con cierto entusiasmo. Particularmente, en la cátedra de “Nutrición y Bromatología” de la Facultad de Ciencias Exactas (UNLP) los docentes buscamos distintos mecanismos para poder mantener el contacto con los alumnos, compartiendo las clases en modo sincrónico, proponiendo varios horarios de consulta y habilitando nuestra figura de “tutores de grupo” para el acompañamiento de alumnos. Las clases eran además grabadas para quien quisiera verlas de forma asincrónica y los seminarios también fueron resueltos por el grupo docente y cargados a la página del Aula Virtual, que hasta ese momento no había tenido prácticamente uso.